Argentina

Señalan binomio México-Argentina como el nuevo frente de izquierda de Latam

La elección de México como primer destino internacional para Alberto Fernández, desde que fuera electo presidente de todos los argentinos, supone toda una declaración de intenciones. En una época convulsa para la región, con protestas en Chile, Bolivia o Ecuador, la alianza estratégica entre Fernández y su homólogo mexicano Andrés Manuel López Obrador se presenta como la gran esperanza para la izquierda latinoamericana y como único contrapeso frente al auge de líderes como el ultraderechista Jair Bolsonaro. Ambos presidentes han compartido, en el Palacio Nacional de la capital mexicana, un encuentro de carácter privado seguido de un almuerzo que, al cierre de la edición de este diario, no había concluido.

A su llegada a la sede del gobierno, el presidente mexicano adelantó ante los medios que este encuentro servirá para “fortalecer nuestras relaciones económicas, comerciales y de amistad entre los pueblos”. Ante la posibilidad de la conformación de un gran eje progresista liderado por ambos, López Obrador ha preferido mantener la discreción y la prudencia que ha caracterizado su política exterior desde que es presidente, bajo los principios de “no intervención, de autodeterminación de los pueblos”; y aunque asegura que: “no podemos dar la espalda nuestra América, como diría Martí”, tampoco puede olvidar que: “al mismo tiempo nosotros tenemos una relación económica, de cooperación y respeto mutuo con Estados Unidos y Canadá, que vamos a seguir atendiendo por razones geopolíticas”.

La economía será sin duda uno de los temas centrales del encuentro. Tras la abierta enemistad entre Fernández y el presidente brasileño Jair Bolsonaro, Argentina busca nuevos socios que ayuden a compensar el frenazo que sufrirán las exportaciones e importaciones entre los dos países vecinos. Solo en 2018, ese intercambio comercial superó los 26.000 millones de dólares, 15 veces más que lo comerciado entre México y Argentina. En declaraciones a los medios, López Obrador ya se ha significado como el gran aliado que podría ayudar a Fernández, no solo a compensar ese vacío comercial, si no también a aliviar la crisis económica que padece Argentina, “ayudar en la adquisición de bienes que se producen en Argentina para que el pueblo con su nuevo gobierno pueda enfrentar la crisis económica y pueda haber crecimiento y bienestar. Todo lo que podamos ayudar, lo vamos a hacer”.

La llegada de estos líderes progresistas a la presidencia de dos de los tres países latinoamericanos con presencia en el G-20 (junto a Brasil), ha elevado la inquietud en los mercados internacionales. Especialmente en el caso argentino que, en los próximos meses, tendrá que negociar con el FMI la devolución de la deuda adquirida. En este sentido, el presidente mexicano (que en menos de un mes cumplirá un año al frente del Gobierno) ha querido ofrecer consejos útiles a su homólogo argentino: “es bueno que se conozca nuestra experiencia. Hay que optar por cambios, el equilibrio, mantener variables macroeconómicas, ser responsables, aplicar una verdadera política de austeridad, ser muy estrictos en el combate a la corrupción, que no haya lujos en el gobierno”.

Antes de despedirse de los medios, para encontrarse con Alberto Fernández, el presidente mexicano se ha mostrado optimista con respecto a la futura gestión del gobierno peronista: “tiene un gran potencial, muchísimo recursos naturales, mucha producción de alimentos, es un granero mundial y por eso tiene muchas posibilidades de salir adelante”.

Comment here